emprender es la mejor forma de protestar – despotricando un poco
Viendo esta presentación, que probablemente sin escuchar la charla en sí, tenga poco sentido y cueste un poco intuir el flujo de ideas, voy a robar algunas capturas de pantalla sin rubor para esbozar un pequeño desahogo y fantasía sobre cómo podría cambiar nuestra sociedad, o cómo sería si nosotros cambiásemos algunas cosas, empezando por nosotros mismos, sin echar balones fuera y asumiendo nuestra cuota de responsabilidad en formar nuestro entorno.
Ahora que el clima en la calle es de protesta y contestación (bastante estériles y carentes de ideas, más bien rabia ciega y mal encaminada), me pregunto ¿cómo cambiaría el país si asumiéramos la frase como nuestra? Si interiorizáramos el mensaje y actuáramos en consecuencia, en vez de tanto quejarnos y asumir siempre, que es más cómodo, claro, que tenga que ser el gobierno o el estado quienes de alguna manera (pensamiento mágico) tienen, deben o pueden crear empleo.
Esta claro que tenemos muy metido en la cabeza todos un modo de pensar que queda perfectamente ejemplificado en la siguiente imagen.
Se podría casi escribir un ensayo sólo con esta imagen, pero centrémonos en unos cuantos puntos, los más obvios, que saltan a la vista de manera más hiriente:
- Un personaje, conocido por no haber hecho nunca nada notable para empezar, que se auto-erige en representante de la clase trabajadora de un país, cuando no representa a prácticamente nadie, ni a autónomos ni a gran parte del colectivo trabajador que pasa de sus sindicatos.
- Que además persevera en la mentalidad socialista-colectivista de que sea el Estado el que se ocupe de las vidas de los ciudadanos y les consiga un empleo (en una empresa pública, a ser posible)
- Y que además tiene muy confundidas las nociones de emprendedor / empresario -> creación de puestos de trabajo
- Y, consecuentemente, le pide a una ministra de trabajo, tan incompetente al respecto como cualquiera de sus predecesores que se centre en “crear empleo”, como si los puestos de trabajo se creasen por Real Decreto y al publicarse en el BOE mágicamente se materializan.
Que estos personajillos sean los “portavoces” de la sociedad española que vemos (padecemos) a diario en las noticias con sus diarreas mentales, refleja el modo de pensar mayoritario de la sociedad. Ergo, así nos va.
Pero yo creo que estos tíos en realidad no son tantos y saben que
y que cuanta más gente hubiera emprendiendo y dando forma a sus iniciativas, menos caso y menos papel social iban a tener. No es casualidad que los sindicatos y los partidos en el poder prefieran siempre dar cancha a lo público. No están más que asegurándose seguir en el terreno de juego, con sus “planes de estímulos”, sus subvenciones, sus constantes reformas (¿alguna vez conseguirán hacer algo que ni haya que reformar a los cuatro días?). Asumir el rol contrario es desaparecer, perder relevancia. Si en vez de recaudar vorazmente para repartir subvenciones, planes etc (y perdiéndose la mitad del dinero por el camino), simplemente se quitasen de en medio y dejaran a la sociedad organizarse libremente, ¿no sería mejor?
Los puestos de trabajo los crea la sociedad, los crea las iniciativas de la gente. No los crea el Gobierno. Al menos no directamente. El Gobierno tiene en su mano crear un clima propicio o poner trabas. En este país somos más de poner trabas, de fragmentar el mercado con regulaciones localistas al gusto de los picores ideológicos de cada Comunidad Autónoma. No hay ningún partido “business friendly”, ni siquiera el PP actual, que no es sino un partido socialista.
Las mal llamadas “élites” (ya que carecen de las connotaciones positivas del término) españolas están en contra, indiscutiblemente, de todo eso porque va en contra de sus intereses como casta (self-preserving). En cierta manera, es el mismo modo de pensamiento que alienta a los talibanes. Ellos son plenamiente conscientes de que una sociedad más libre, rica, próspera, donde la gente esté ocupada y con esperanza en el futuro, trabajando día a día, no les necesita en absoluto. Y eso les da miedo, claro.
Por eso siempre escuchamos ese mensaje repetitivo de intervencionismo, de que es el Estado el que lo tiene que solucionar, y estamos más que adocenados creyéndolo. Una sociedad así no crea empleo, ni tampoco el gobierno que la dirige. Y las pruebas están ahi. Basta ver las cifras españolas para entender que algo debemos estar haciendo mal con un mercado laboral tan hiperregulado. Y sin embargo, la renuencia de todas las partes a cambiar nada de unas leyes laborales venidas esencialmente de la época franquista, cuando el mundo era muy distinto, demuestra que la sociedad española es esencialmente muy conservadora, incluyendo en esto a sus fuerzas supuestamente denominadas “progresivas” (un término que da asco de pervertido que está). Pero, no, no queremos tocar ni una coma. Por tanto, 26% de paro oficial. Es evidente en esta cifra que un gran número de personas sobrevive bien en empleos en negro (de nuevo la sociedad crea el empleo, aunque sea de esta forma, aprovechando los resquicios que deja la ley) o bien gracias al tejido social existente (vivir con los abuelos, etc.).
Ahora se nos llena la boca a todos hablando de emprendedores, pero sin actuar nadie en consecuencia. No es que esto sea algo exclusivo de nuestro país (rara vez inventamos algo), pero si que choca este discursito con la realidad social y política. En esto se parece al rollo de lo “verde”, otro meme corporativo adoptado porque mola, el “must” de varias temporadas seguidas, pero que no siempre se actúa en consecuencia con él (este ya es tema para otra digresión, así que lo vamos a dejar).
Dejando de lado el tema de como ahora todos las escuelas de MBA se han apuntado al carro de la “emprendiduría” (puag) para seguir facturando (otra prueba más de cómo se ha extendido el meme por todos los sitios – como si de “ola ke ase?” se tratase -), volvemos a ver la misma idea de creacion de riqueza, libertad, y empresa privada. Creo que el eje está claro. La riqueza la crea el individuo, la sociedad, la iniciativa privada. Muchos no quieren verlo porque va en contra de sus ideas cuasi-religiosas o de sus propios intereses como actor cómodamente instalado en el seno de una sociedad a la que perjudica más que otra cosa.
No asumimos que el individuo y la sociedad deben tener un papel inspirado y creador, no pasivo. No esperar que el Estado nos lo soluciones todo mientras vemos “Splash” en el sofá. Si no, acabarémos teniendo esto.
Pero claro, ¿estamos seguros de que algunos quieren realmente una “free democracy”? ¿una sociedad libre y próspera? Yo creo que no. Hay un sector muy amplio de la sociedad que quiere dirigismo, intervencionismo y poder ver el partido de fútbol sin que les molesten. Gente dispuesta a entregar una libertad de la que no hacen uso a cambio de que los poderes fácticos tomen decisiones por ellos y a cambio de luego poder echar las culpas así a esos poderes cuando las cosas no van bien.
Luego no tenemos en absoluto una sociedad emprendedora. Y así nos va. Es tan simple como eso.
Termino este “rant” con una viñeta de Hugh MacLeod al hilo de lo mismo, enlazando con lo de que “emprender es la mejor forma de protestar”.
Y sí, el post está en español y todas las capturas en inglés. Si eso es un problema, la primera forma de protesta que puedes hacer es mejorar por tí mismo un poquito y ponerte las pilas con el inglés. Sí, es un esfuerzo, claro, que nadie puede hacer por tí. Pero si cada uno mejoramos un poquito, en ese progreso mejoramos igualmente nuestro entorno. El entorno, social, político, etc. es la suma de nuestras acciones, decisiones y esfuerzo. Dejarlo en manos de quienes no tienen el más mínimo interés en mejorarlo – grititos a la galería aparte – es absurdo.











