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24 March 2009

El mejor post que he leido en mucho tiempo

Filed under: General, profesional, Trabajo — admin @ 15:59

sobre el entorno que nos encontramos muchos consultores cuando vamos a cliente.

No tiene desperdicio. Certero y bien expresado. Para nada extremo.
Saludos

1 October 2008

La honradez es la mejor política

Filed under: General, personal, profesional — admin @ 12:00

La honradez y la sinceridad son las mejores políticas, aunque no lo parezcan a largo plazo. Esta es una breve lista cuya mayoria de elementos casi siempre olvidamos en nuestro día a día. Yo el primero.

  • Se sincero siempre.
  • Acepta la responsabilidad de lo que dices. Tus afirmaciones, tus opiniones, son tuyas.
  • Admite tus errores. No pasa nada. Todo el mundo se equivoca. Admítelos sin vergüenza. Hazlos públicos. En realidad la gente, o las buenas personas, siempre aprecian la transparencia.
  • De la misma, manera no te preocupe mostrar desacuerdo, siempre con educación, cuando te mientan, tergiversen tu información o no sean claros contigo.
  • Expresa tus opiniones siempre de forma constructiva, buscando la conciliación, pero sin tener miedo de expresarlas.
  • Aprende a decir no.
  • Se amable. Agradece con sinceridad el esfuerzo de los demás o habla con ellos cuando tengas algo que objetar.
  • No hables mal a las espaldas de la gente. No enredes, no desinformes.

Si sigues estas guías, deberías poder esperar que los demás también lo hicieran, pero si no, tu ética es la que es. Hay una cita famosa, que no se de quién es, que viene a decir, “no podemos romper la ley, nos rompemos nosotros ocontra la ley”. El original inglés queda mejor, “we cannot break the law, we break ourselves against the law,” y es que el hecho de actuar en contra de nuestro principios solo nos vas a perjudicar a nosotros mismos.

Practicar esto día a día requiere constancia, atención voluntaria y dedicación, pero los resultados son siempre positivos, si bien es un esfuerzo que en solitario lleva bastante tiempo. Mejora tu ambiente laboral, y las relaciones con tus jefes o con los que dependen de ti o tus iguales en tu equipo. Con los clientes, quizás sea más discutible, pero a la larga creo que es igualmente positivo. Y esa mejora, no tengas duda, contagia el resto de aspectos de tu vida.

Si tu entorno de trabajo es un sitio lleno de mentiras, de tensiones, de peleas o malas palabras, ten por seguro que pronto afectará a facetas de tu vida ajenas a la laboral.

9 September 2008

La cultura empresarial prevalente y lo que queremos los trabajadores

Filed under: General, Employment, profesional — admin @ 13:01

Creo que actualmente existe una gran diferencia (gap) entre la cultura emprasarial prevalente en muchas grandes, y no tan grandes, empresas de este país, y supongo que de fuera también.

A mi me parece percibir que la gente ya no solamente se preocupa por los números absolutos de su sueldo, sino que cada vez se valoran más intangibles como la transparencia corporativa, el aprendizaje y la mejora continuos, el ambiente laboral correcto y estimulante, la abundacia de información, los canales comunicativos claros con jefes y resto de empresa. Nunca antes debió estar tan denostada la cultura del miedo, de la amenaza del despido, de la ocultación de información entre las jerarquías corporativas. Los trabajadores más jóvenes de áreas como la consultoría, la informática, las ingenierias, quieren canales de información libres y transparentes, quieren sentir la cercanía e implicación de sus jefes y de la empresa.

Si no tienen eso, tarde o temprano se irán con su talento a otro sitio, en una suerte de búsqueda continua de un entorno que se adecue a sus expectivas y sus valores. Elementos estos que han cambiado mucho de unos años para acá. Y no necesariamente por la llamada generación Y; gente de una generación un poco más anterior, los X, suele demandar los mismos elementos, o al menos, aquellos entre ellos con inquietudes, con sed de conocimiento, con ideas propias, con una mente inquieta y creativa.

Mal encajan estas personas en jerarquías rígidas que demandan obediencia sin preguntas. Cuando este tipo de personas entran en contacto con el carácter gris de las empresas y las tareas diaras sometidas a políticas internas, la disonancia cognitiva entre las expectativas del individuo y la realidad corporativa se manifiesta de una forma que no se puede ignorar. Nada peor que tener que hacer algo que no se desea todos los dias.

Ya no basta ser un operario más e intentar mejorar el sueldo poco a poco, sin hacer preguntas. Quieren implicarse, la motivación les mueve mucho más que 1000 euros más al año, o la vaga promesa de unos bonus que pueden o no llegar. Pero esta tarea de conducción, de tutelaje, de gestión del talento, requiere jefes y ejecutivos preparados, humanos, que no hayan hecho suyos los arcaicos principios de meter presión porque sí, de las amenazas. Nada resulta tan letal para los nuevos trabajadores que el aburrimiento, la desmotivación y la desimplicación que causan estos comportamientos.

La empresa moderna debe ajustarse para dejar un poco de aire a los sueños y las iniciativas de sus trabajadores. Las que no lo hagan iran languideciendo y reduciendo su pool de talento interno, recurriendo cada vez más a consultores externos, que aunque mercenarios, no están exentos de sufrir los mismos problemas.

Es necesario que las empresas poco a poco, se hagan más flexibles. Es una necesidad real que suena a tópico por lo mucho que se ha hablado ya de esto en la prensa salmón y en los suplementos de trabajo, pero que no por ello deja de ser una realidad patente en un mundo donde la competición por el talento cada vez es más dura.

Se trata de una nueva etapa evolutiva. No queda más remedio que adaptarse.